El verdadero costo del proceso de confección de una camiseta de algodón

El verdadero costo del proceso de confección de una camiseta de algodón

¿Cuáles son los costos de hacer prendas tan baratas? Bueno, considere una prenda de vestir que es probable que usemos en algún momento:  las camisetas pertenecen a una industria responsable del 10% de las emisiones globales de CO₂, dependiendo de la marca de camiseta que esté usando, podría estar contribuyendo a estas emisiones y a una larga lista de otros daños ambientales y sociales. Pero para comprender realmente estos impactos, necesitamos explorar la cadena de suministro que los crea.

Hilando un hilo

La mayoría de las camisetas están hechas de algodón, que es cultivado en 80 países por 25 millones de agricultores que produjeron un total de 25,9 millones de toneladas de fibra entre 2018 y 2019. El cultivo de algodón convencional consume el 6% de los pesticidas del mundo, aunque solo utiliza 2,4% de la tierra del mundo. Estos productos químicos controlan plagas como el gusano de la cápsula rosa, pero también pueden envenenar a otras personas y animales salvajes. Los agricultores tienden a utilizar grandes cantidades de fertilizantes sintéticos para maximizar la cantidad de algodón que cultivan, lo que puede degradar el suelo y contaminar los ríos.

Más del 70% de la producción mundial de algodón proviene de granjas irrigadas y se necesitan una y media piscinas olímpicas de agua para cultivar una tonelada de algodón, eso sin contar con que a veces el algodón es cultivado en lugares donde hay escasez de agua, una sola de tus camisetas podría haber usado 7.000 litros de agua solo para cultivar el algodón del que está hecha. Eso es mucha agua para una camiseta, especialmente si se tiene en cuenta que el agricultor sólo puede disponer de 10 a 20 litros de agua al día para lavar, limpiar y cocinar.

Pero los impactos negativos solo comienzan con el crecimiento de las fibras. El algodón tiene que ser hilado en hilo, que consume mucha energía y es la segunda fuente más alta de contaminación por carbono en todo el ciclo de vida de la camiseta, después del proceso de teñido.

Luego, el hilo de algodón se teje en la tela que forma la camiseta. A nivel mundial, este proceso genera aproximadamente 394 millones de toneladas de CO₂ por año.

Últimos retoques

A continuación, se agrega color a la tela. Esto se puede hacer de muchas formas diferentes, pero todas dependen del agua dulce, que puede contaminarse con pequeñas fibras o sustancias químicas nocivas para los animales y las plantas. En algunos casos, esta agua se vierte directamente al medio ambiente sin tratamiento. En Camboya, por ejemplo, donde la ropa comprende el 88% de la fabricación industrial, la industria de la moda es responsable del 60% de la contaminación del agua.

El proceso de teñido utiliza mucha energía para calentar el agua, ya que la mayoría de las reacciones de tinte ocurren a 60 ° C o más. Luego, la tela de color debe lavarse y secarse para prepararla para la etapa final: confección de la prenda. En general, se necesitan aproximadamente 2,6 kg de CO₂ para producir una camiseta, el equivalente a conducir 14 km en un automóvil de pasajeros estándar.

El transporte de la camiseta a su casa representa menos del 1% de las emisiones totales de la prenda. Pero una vez allí, consume energía, agua y productos químicos. Lavar, planchar y secar la ropa representa un tercio del impacto climático general de la ropa. La ropa sintética, hecha de materiales como el poliéster, genera pequeñas fibras de plástico cuando se lava, que eventualmente desembocan en los ríos y el mar. La investigación sugiere que los tejidos sintéticos son responsables de hasta el 35% de todos los microplásticos que contaminan el océano.

El cambio

Hay muchos cambios que pueden realizarse para evitar que el consumismo siga explotando el planeta, entre ellas se encuentra el donar ropa, esta simple acción es más ecológica que botarla.

Existen también un sin número de empresas textiles en el planeta que se especializan en entregar moda sostenible de calidad esforzándose por reducir el impacto ambiental, FOKUS GREEN hace parte de ese sin número de empresas, queremos cambiar al mundo, en el transcurso de los años hemos ahorrado 84 millones de litros de agua al producir nuestras telas, reciclamos textiles que ya han terminado su ciclo útil y las procesamos junto las botellas pet que recolectamos, han sido ya 175mil botellas que se han convertido en moda, y serán muchas más, nuestra meta es salvar al mundo, otras muchas empresas se han sumado a la iniciativa de moda sostenible, creando un sinfín de útiles accesorios y zapatos creados con fibras de piña o de café, ropa de cuero vegano y fibra de banana, y bolsas de yuca, papa y maíz, que son biodegradables llegando incluso a deshacerse con el agua, Todas estas empresas tenemos el mismo propósito: Marcar tendencia y hacen consciencia.

¡Súmate también al cambio!

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